Todo gran proyecto tiene un “momento cero”, y el nuestro ocurrió hace unos años de la mano de Jordi Cano. Lo que nació como una solución técnica para Honda durante el confinamiento —formar a mecánicos de España y Portugal a través de una pantalla— acabó creando algo mucho más fuerte: el Chatarra Team.
Más allá de los nombres (Santi Ayala y Paulo Ribeiro frente a la cámara; Felix Romero e Ignasi Vidal en la técnica; Jordi en producción y yo en la dirección), lo que nos unió fue la complicidad y el espíritu motero. En aquel entonces, la pasión me llevó a crear nuestra identidad visual: diseñé el logo y hasta esculpí físicamente una figura de barro que siempre soñé con ver en movimiento. El tiempo pasó, pero la idea quedó ahí, esperando su momento.
El ADN visual: El logo como semilla
Hoy, ese sueño de ver al Chatarra Team cobrar vida es una realidad gracias a un flujo de trabajo que mezcla artesanía y tecnología punta:
Del trazo original al universo IA: No partimos de conceptos abstractos. La base de todo el entrenamiento visual fue el boceto original que creé para el logo. Ese dibujo fue la referencia maestra para que la IA entendiera las líneas, el carácter y la estética del equipo.
Entrenamiento masivo: A partir de ese logo y sus variantes, generamos una base de datos de más de 300 activos(dibujos, bocetos y estilos). Fue un proceso de aprendizaje donde le enseñamos a la máquina a interpretar mi estilo inicial y expandirlo a un mundo entero.
Domando la tecnología: He utilizado técnicas de image-to-video para que ese logo cobrara vida, luchando contra la aleatoriedad de los algoritmos para mantener la fidelidad a nuestra identidad.
El toque humano final: La tecnología nos dio el movimiento, pero el alma se la pusimos en postproducción. Horas de Premiere y After Effects para que el resultado final tuviera la épica que el equipo merece.
Este proyecto es el cierre de un círculo y, sobre todo, un homenaje a este equipo.
Especialmente a ti, Felix Romero. Te enviamos toda la fuerza del mundo en tu recuperación; el equipo no está completo hasta que estemos todos rodando de nuevo. ¡Gas!